¿CÓMO SOMOS DE SOLIDARIOS LOS HUMANOS?
Nos hemos quedado sin nada.
Tantos años luchando por tener una casa, una simple casa y ahora, se acabo,
todo reducido a escombros; aunque hemos de dar gracias, ¿por qué? ¿Porque
estamos vivos? No sé, yo no quiero vivir así,
no es vivir. Un mes desde el terremoto, y aún estamos en los dichosos
campamentos. Las ayudas llegaron al principio; pero ahora apenas si nos llega
para comer. Nos han prometido que volverán a construir nuestras casas; pero ¿cuándo?
No aguanto más esa mezcla de olor de escombros y carne quemada, es horrible.
Nos piden paciencia, que todo se arreglará.
A veces sueño con mi casa, con mi pequeño
huerto, a veces sueño con mi vida antes de la tragedia; sin embargo despierto y
la desgracia regresa, como sardinas en lata en esa carpa gigante, rodeada de
personas que no conozco y no quiero conocer, y menos por obligación; pero no
hay más remedio, juntarnos por obligación, ayudarnos por obligación; sin embargo
cuando reparten la comida, cada uno mira por lo suyo, la ley de la
supervivencia, no importa quitarle el pan de la boca al otro.
No sé si resistiré; aunque dicen
que el hombre tiene una capacidad de resistencia que ni el mismo conoce, y
igual sobrevivo, igual…