miércoles 15 de febrero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



YO TENGO UN SUEÑO



Tengo un sueño, donde el mundo acaba, lo destruimos entre todos, la contaminación llega al máximo por culpa de los gobiernos que hicieron caso omiso de lo que pronosticaron años atrás. La gente comenzó a llevar máscaras para poder respirar, y se cubría de ropa fabricada con unos materiales especiales para no quemarse por los rayos de sol, porque la capa de ozono ya no existía.

Una nave espacial recoge a los últimos habitantes y los lleva a un planeta con las mismas características de la tierra, que hacía tiempo descubrieron en otra galaxia Quedaban pocos seres humanos, la mayoría murieron sin remedio; estos últimos tuvieron suerte y montaron en esta nave, que tardaría un año en llegar a su destino. Allí comenzarían de nuevo y tal vez si habían aprendido la lección, no regresarían las guerras, la especulación, y el reparto de la riqueza sería equitativo. Todo el mundo tendría sanidad y educación gratuita y existiría una democracia plena, podrían opinar sobre todo, y se decidiría lo mejor para la mayoría. Dicen que es un planeta verde, con mucha agua, vamos, como el nuestro hace miles de años. No se han observado señales de vida como la nuestra, lo máximo, pequeños animales que la habitan. Ideal, un planeta completamente virgen y dispuesto a ser habitado. El camino es largo; pero merecerá la pena.

En ese momento despierto y me queda un mal sabor de boca, ¿sería posible algo así? Tal vez; pero lo que no me quedaba nada claro era ¿seguro que habremos aprendido la lección, o la tentación nos haría regresar sobre nuestros pasos? Ya veremos, yo, seguro que no lo veré.




miércoles 8 de febrero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



EL ARTE DE OBSERVAR

Cola para observar el final de
Autor: ELSILENCIO

No se que hago yo aquí, somos como borregos, donde hay una cola, vamos todos detrás; pero bueno… de todas maneras debe haber alguna cosa que valga la pena, porque los que suben, están mucho tiempo contemplando lo que sea, aunque desde aquí no lo veo. Lo extraño es que no observo a nadie bajar, seguro que otra escalera se encuentra en la parte oculta.

Vaya sala tan vacía, sólo el logotipo del título de la exposición reflejado en la pared. Estos artistas cada vez son más ridículos, tan simple lo quieren hacer todo que raya en lo absurdo. Ya llega una señora al final, su sombra se refleja encima de mi cabeza. Lo que no entiendo son las caras de las personas que me preceden, cabizbajos y taciturnos; pues si no quieren ver lo que sea que hay, que desaparezcan, ya son ganas de hacer cola.

Ya me queda poco para llegar al final, seguro que veo la escalera de bajada, tiene que existir sino no entiendo… Estos escalones cuestan de subir, son muy empinados; pero mucho, desde abajo no me los imaginaba así. Venga ánimo, sólo me queda uno y llego... Madre mía que luz tan enorme, no veo nada; pero nada, me siento inundado por ella, es precioso, de pronto me siento ligero, no peso, voy desapareciendo por momentos, alguien me coge la mano, son seres iluminados, llenos de luz. Entonces me miro, y yo… también lo soy, formo parte de ella, yo soy, esa luz.



miércoles 1 de febrero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



PERSONA QUE ES CURIOSA, TIENE UN REFRÁN PARA CADA COSA.


Como esta semana la cosa va de refranes, he decidido escoger dos que son muy antagónicos.: “A quien madruga Dios le ayuda” y “No por mucho madrugar amanece más temprano”. Según la Real Academia Española, un refrán es un dicho agudo, sentencioso y de uso común. Aunque parece que no tienen nada que ver estos dos, yo le he buscado la relación.

Como estamos en crisis, las colas del INEM están siempre llenas, tanto para buscar trabajo, como para que le den a uno una pequeña paga y pasar estos tiempos de vacas flacas. Uno de estos casos era el de un chico que justo finalizados los estudios de la ESO dijo: -Por fin, se acabó el suplicio, ahora a trabajar, -Iluso de él-. Además éste tenía un problema, era muy vago y le gustaba mucho dormir, total, que el poco trabajo que había se lo llevaba otro, porque llegaba tarde a todos los lados. El padre siempre le decía:- Hijo mío “A quien madruga Dios le ayuda” y le contaba el caso de un vecino suyo que gracias a madrugar encontró en la calle una bolsa llena de dinero; pero el hijo muy listo le respondía:- Pues parece que le fue peor al que perdió la bolsa y madrugó más, así que el padre se quedaba sin argumentos. Lo que está claro es que la ansiedad es muy mala consejera y supongo que este mozo pensaba, que era mejor tener paciencia porque a veces las cosas suceden después de una serie de acontecimientos, en los que no podemos intervenir, así que madruguemos o no madruguemos da igual. el sol saldrá a su hora, o sea que “No por mucho madrugar amanece más temprano”. Este refrán el chico si se lo tomaba al pie de la letra y no se preocupaba en absoluto.

El padre cansado de la actitud del hijo decidió darle una lección, y una noche de las muchas en que el chico llegó bien tarde de una juerga, con todo el dolor de su corazón le cerró la puerta y hasta cambió la cerradura. El pobre se pasó la noche en la escalera y ya de madrugada cansado y sin poder dormir, decidió regresar a la calle. Aun no había amanecido, el sol salió como siempre a su hora y pudo contemplar un amanecer precioso. A primera hora por iniciativa propia se acercó a las oficinas del INEM y mira por donde le ofrecieron un puesto de mozo de almacén en una fábrica cercana. Se presentó y consiguió el trabajo, no sin antes advertirle el dueño que la puntualidad era muy importante, porque sino sería castigado y lo echarían rápidamente. El chico algo compungido le contestó:

-No se preocupe no llegaré tarde.

En este caso el primer refrán le fue bien a nuestro protagonista; sin embargo comprobó que el segundo también le ayudó a ver una maravillosa puesta de sol; aunque tuvo que esperarse un poco para disfrutarla.



miércoles 25 de enero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



BRUJAS, PÓCIMAS Y HECHIZOS

No podía ser que Alberto no se fijara en ella. Haría lo que fuera posible para que le hiciera caso. Siempre había oído hablar de las pócimas de amor; pero aunque pensaba que no eran más que paparruchas, estaba tan desesperada que no perdía nada con probar Buscó en Internet, ¿dónde sino? Allí hay de todo, seguro que también brujas. Empezó a mirar y encontró algunas cosas, por ejemplo historias de brujas; pero eso a ella no le interesaba, no quería saber su historia sólo quería que le ayudaran a conquistar a su amor y que .cayera rendido a sus pies. Navegando y navegando encontró una tal Rosalinda, y su especialidad eran las pócimas de amor, mira que casualidad. Le escribió un e-mail y concertó una entrevista, no sin antes decirle el precio de antemano, 100 euros, un poco caro; pero valía la pena.

Llegó un martes por la tarde a casa de la bruja. Ella se la imaginaba, vamos, la típica; .nariz larga, una verruga prominente, pelo sucio y liso, ropa oscura y gorro puntiagudo; pero nada de eso, le abrió la puerta una chica de unos veinte años, pelo rubio ondulado, ojos verdes y una mirada profunda que te encandilaba. Anonadada ante aquella visión le dijo con la voz temblorosa:

-¿Es usted Rosalinda?

-Si, soy yo.

- La imaginaba mayor.

-¿No te fías de mi?

- No se que pensar…Será mejor que me vaya.

- Como quieras; pero yo te puedo ayudar

Laura se quedó pensativa y al final la persuasión de aquella joven bruja la convenció. Primero la puso en antecedentes y le dijo lo que quería conseguir. La bruja la miró fijamente y haciéndole un gesto con la mano, la convidó a seguirla. La llevó a un cuarto mugriento todo lleno de ollas y potingues de todas clases, y entonces le dijo:

- No te preocupes, te voy a preparar una pócima que ese chico se enamorará al instante de ti.

Laura sonriente y convencida seguía escuchándola.

La bruja en voz alta comenzó a recitar:

- ¡Veneno de serpiente, diente de dragón, sangre de una virgen, ala de murciélago y polvos mágicos! Todo esto lo añadirás a cualquier bebida y se lo das a beber, y en dos días lo tienes a tus pies.

Se lo dio en una botellita pequeña, pagó sus cien euros y se fue tan contenta. Aprovecharía la fiesta que se organizaba en el instituto, con disimulo le ofrecería un vaso de coca-cola y allí le tiraría la pócima. Alberto era un líder, siempre estaba rodeado de chicas, no se daría ni cuenta.

Llegó el día de la fiesta y como sospechaba, no había momento que se encontrara solo. Esperó y esperó con paciencia, en un momento determinado se quedó sólo, instante que aprovechó para acercarse, lo saludó y le invitó a un vaso de cola, el la observó, nunca se fijó en ella, esta vez la miró a los ojos y dándole las gracias tomó el vaso. No se cruzaron más de cuatro palabras. Desde luego puso una cara extraña cuando se lo bebió pero aun así lo hizo.

Pasaron los días, dos, tres , cuatro, una semana, un mes; pero nada de nada, a aquel chico le siguió pareciendo invisible. No dio resultado, le tomaron el pelo. Su enfado iba en aumento conforme pasaban los días, y al final decidió volver a casa de aquella bruja para que le devolviera el dinero; pero cual fue su sorpresa cuando llegó. De la bruja Rosalinda no quedaba ni rastro; pero ni rastro. Perdió el dinero; pero lo peor fue que también perdió su dignidad. No te puedes fiar de Internet y menos de las brujas, al menos como esta.

miércoles 18 de enero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



DESDE EL CORAZÓN

Sentada aquí enfrente del ordenador, las palabras se arremolinan en mi cabeza y se empeñan en no salir, y cuando lo hacen , tienden a mezclarse con tantos pensamientos que me dejan la cabeza un poco sin respiración, si se puede utilizar esta expresión. ¿por qué no? No me gustan las expresiones llenas de verbos rimbombantes, obnubilarse, ribetearse, emponzoñarse, y yo que se que más palabras acabadas en “arse” y otras que no se me ocurren, a mi no me van, no las siento, no las puedo utilizar.

Mi hija me dice que esta novela que acabo de realizar, -que si, que por fin la he acabado, y que no se que destino tendrá-, es muy fácil de leer, y no como otros libros, que cada página se la ha de leer dos o tres veces para sacar algo en claro. Muchas veces pienso: ¿Será bueno ser tan llana? Y yo misma me respondo: Escribo para transmitir y para que la gente entienda lo que está leyendo. Aun así, me es difícil negar que también es interesante utilizar un lenguaje floreado sobre todo en poesía; pero si yo lo hiciera, me transformaría en otra persona. Siempre me acuerdo de algunos libros que me hicieron leer en la facultad, y que yo comentaba: ¡Madre mía , no entiendo nada!, uno que se llamaba...”La epistemología de la semiología en la psiquiatría” o algo así, ya el título asusta; pero es de lo que más me acuerdo; porque de su contenido ni idea. Desde luego ha de haber temas de todo tipo, ensayos, investigaciones, estudios, novelas, poesías, en fin, que cada temática tiene sus lectores; pero yo si es para divertirme o relajarme, o incluso aprender, prefiero la novela, costumbrista o histórica, me lo paso bien que queréis que os diga, soy así. En esta novela juvenil que he escrito y que me ha costado muchísimo acabar hay un trocito de mi, de mi corazón y de mis fantasías porque no decirlo, tengo muchas y espero que aunque sea viejecita siga conservando esta imaginación.

Cuando Mª José propuso este tema que escribiéramos desde el corazón, dudé, ¿Qué pondré? Porque a veces interpretamos, nos ponemos una máscara y utilizamos más la razón que el corazón; y de vez en cuando es bueno dejarse llevar y entrar en una catarsis de vocablos, sin pensárselo mucho, aunque nos arrepintamos. Poner el alma en cada frase, en cada pensamiento, y seguro que de esa manera se transmite mucho más que de cualquier otra forma. Y eso es lo que he intentado, dejarme llevar, no se si lo habré conseguido.

miércoles 11 de enero de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO



HABLEMOS DE PROFECÍAS


NOSTRADAMUS Y SU INTERPRETACIÓN

En el año 2000 un alucinado Paco Rabanne, diseñador de moda de fama mundial predijo que la estación espacial Mir caería sobre París o en los alrededores. De este hombre pocos sabían de su afición por el ocultimo; aunque la tenía desde los siete años. Decía que una noche dejó por unos minutos su cuerpo para volar entre las estrellas, incluso de más mayor cuando era estudiante en Paris, se imaginó a la gente quemándose viva, aun cuando saltaba a las aguas del Sena. Esto le marcó en sobremanera. De hecho descubrió que todas las profecías afirman que París arderá al final de los tiempos.. Cuando leyó las Profecías de Nostradamus, pensó que una bola de fuego caería en la capital. Claro, y cuando algunos científicos declararon que la estación Mir podría caer cerca de París, Rabanne confirmó su teoría, esta caería el 11 de agosto en el castillo de Vincennes. Como esta estación tenía plutonio, él veía un gran fogonazo que acababa con la ciudad.

Como estábamos en el año 2000 la noticia era repetida hasta la saciedad en las noticias, incluso comentaron que el modisto había adelantado la presentación de su nueva colección, y les dijo a todos sus empleados que no estuvieran en la capital el 11 de agosto. Con este panorama un poco tétrico y a pesar que no nos lo creíamos demasiado, nos fuimos de vacaciones a Huelva a la urbanización de Matalascañas, un sitio que por cierto os recomiendo, estuvimos muy bien con las niñas por entonces pequeñas, que disfrutaron mucho de la estancia.

En esos días no recuerdo si el mismo 11 de agosto, sucedíó un eclipse de sol, no se si os acordáis. Nosotros desde nuestra habitación ideamos un invento, teníamos unos prismáticos, los pusimos en la ventana enfocando al sol, debajo colocamos un papel blanco, y allí ¡oh magia!, se veía reflejado el sol con la mordedura hecha por la luna, fue todo un espectáculo. Por la noche miramos al cielo, y no se si por la catarsis colecciva o por qué causa, nos pareció ver algo parecido a la estación espacial que giraba sobre nuestras cabezas, vamos en si eran unas luces que daban vueltas en el cielo. Hasta que punto llega la sugestión. Pasó ese día y vino otro y otro, y por suerte aun estamos aquí. Puede ser que algún día suceda de verdad, por los Mayas o por otras profecías, no lo sabemos; pero a mi me es difícil de creer. De momento seguiremos viviendo la vida lo mejor que nos sea posible.

martes 3 de enero de 2012

YA VIENEN LOS REYES

Ya ha pasado un año, un año más vieja; pero un año más sabia, -hay que ser optimista-. Los reyes vuelven como cada año, dispuestos a dejarse las babuchas en el intento, y aunque nos preguntamos, ¿cómo es posible que consigan repartir tantos juguetes? Si, si lo consiguen, incluso van a los hospitales, siempre se acuerdan de pasar y reparten sus regalos a esos niños que por un día ven como regresa la felicidad a su vida

La noche de reyes, los niños con los ojos bien abiertos observan a esas grandes carrozas que transportan a sus queridos reyes, en una cabalgata mágica que llenará de luz e ilusión sus corazones. Por un día dejaremos atrás la crisis, sólo importará la felicidad de los pequeños de la casa, y que su cara se transforme en una gran sonrisa cuando abran sus regalos.

Conservemos siempre el corazón de niños para sigamos creyendo en la magia.

¡FELICES REYES! Que os traigan muchos regalos