MUNDIFRASES. PÁGINA WEB DONDE ENCONTRARÉIS FRASES DE MIS LIBROS Y RELATOS

miércoles, 17 de noviembre de 2010

ESTE JUEVES UN RELATO



RELACIONES PATERNOFILIALES

Me hubiera gustado ser una madre modélica; pero, que digo, siempre me sale la vena tradicional, en realidad me hubiera gustado ser una madre valiente para realizar cosas que tal vez por la presión social no me atreví; aunque si os digo la verdad, no me arrepiento de ser como soy, un poco egoísta, un poco solidaria, en fin, esta doble personalidad que tienen muchos individuos y apenas cuatro reconocen. Como a nadie nos enseñan a ser madre, mi maestra como la de la mayoría, fue la mía, y aunque de joven pensaba: No me gusta esto de mi madre, ni lo otro, que pesada, no me deja vivir mi vida, yo, seguro no seré así. En el momento de de ser yo madre, mi perspectiva de las cosas cambió, la influencia de mi madre fue más grande de lo que yo podía pensar, y conforme me he hecho mayor, no os diría que soy igual que ella; pero una gran parte de su personalidad ha quedado grabada en mí, quizás he descubierto en su persona rasgos positivos que a través de los años he ido asumiendo.

17 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Pues algo así pienso yo. Vamos, que me has calcao el pensamiento. Cierto que hay cosas que cambian, pero no son tantas, y al final nos encontramos diciendo... ¡leñes! ¡pero si estoy hablando como mi madre! :)

Un abrazo

Verónica Marsá dijo...

Es que genéticamente no podemos desembarazarnos de ciertos incordios o de ciertas interferencias o de ciertas bondades...

Beso.

maria jose moreno dijo...

Que verdad encierran tus palabras, a mi me sucedió igual, incluso a veces intentaba ser diferente, pero lo cierto es que la diferencia está en el rol, cambiamos de rol de hija al de madre y eso imprime caracter...
besos

Carmen Andújar dijo...

Gracias Mari Carmen Verónica y Mª José. Es bien cierto, no hemos cambiado tanto a pesar de ser otra generación.
Un beso a las tres.

LUNA dijo...

Carmen, yo creo que a todas nos ha pasado algo de eso.
Hemos sido demasiado severos con nuestros padres y, luego, (Castigo de Dios...como dice la canción) nos encontramos con nuestros hijos repitiendo patrones y frases que odiábamos...
Besitos

Paseo por las nubes dijo...

Las mejores aportaciones se saborean con el tiempo.
Suerte que así lo has visto.
besotes (todo lo tradicionales o modernos que se quieran).

Medea dijo...

Yo aunque he actuado de muy distinta manera (en muchas cosas) a como lo hizo mi madre, creo que los valores de lo esencial los he heredado y los he trasladado a mis hijos de la misma forma. El respeto, la tolerancia, valores como la amistad o el amor, no han cambiado en su esencia y que mi madre a la que adoro, esté orgullosa de mi labor como madre. Eso me hace pensar que solo han cambiado algunos matices y me hace pensar…que lo he hecho bien.
Un beso grande.

Celia dijo...

Hola Carmen.
Me ocurre lo mismo que a ti. Cosas de mi madre, que no me gustaban, las repito yo. Y eso es que la madurez, te hace ver las cosas desde otro prisma.
Un besito, Carmen.

Inma Brujis dijo...

Pues yo, siempre decia cuando era pequeña que cuando tuviera hijos iba a dejarles hacer cosas que mi madre a mi no me dejaba y asi lo he hecho. A ver, cosas como ir de excursion con el cole, ir a comer a casa de un amiguito, tener una bici y sobre todo, dejarles elegir y de vez en cuando equivocarse. Mi madre es muy buena, pero creo que me prohibio demasiadas cosas.
Besos

CAS dijo...

Como me decía mi mamá: ya verás cuando seas madre... y tuvo razón: ví, veo, veré. Del otro lado del mostrador todo se ve diferente y los genes son los genes. Igual alguna innovación incluí...jaja
Muy íntimo tu relato, me gustó.
un abrazo

gustavo dijo...

carmen, no soy padreni aspiro a serlo...ello no es obice para que mis pensamientos sean de una deternimada manera en relacion a esta tematica...
dices de tradicional...dices que se aprende a ser madre...dices y...en cuanto a lo de tradicional...jajja...eres como eres, soy como soy quien nos quiere mas vale que lohaga asi, aceptandonos, o que se vaya a la eme..que te hubera gustado ser de otra amnera...jajaj...he ap`rendido a asumir mi manera de ser, la he aprendido pues un dia decidi no cambiar, no luchar...ese soy yo...a quien le guste, bien...
en cuanto a ser mdre que aprende...uy uy uy
aun no he conocido a nadie que nazca sabido...ademas, carmen...¿debe de ser la leche eso de ir haciendocamino conforme vamos aprendiendooo, no?
besos, carmen.

Natàlia Tàrraco dijo...

Carmen, lo dices, a ser madres e hijos sobre la marcha aprendemos.

Me pasó que no quise ser como mi madre fue conmigo, algo se me pegó, ciertísismo, pero discrepo, no actué como ella, más bien diría que me equivoqué, pero de otras maneras, no imité sus formas, sus ideas, sería largo de explicar, lo digo sinceramente. Ahora comprendo su pensamiento desde el cariño, pero el mío era distinto.
Besitooos.

Pepe dijo...

El enfrentamiento generacional es eterno. Ha existido siempre, existe y existirá. A los jóvenes no les gustan los esquemas de sus mayores, ni la forma en que son tratados por estos. Piensan que lo harán de diferente forma y posiblemente tengan razón en eso, en lo de forma diferente, pero... el fondo, poco varía. Se trata de transmitir a los hijos con mayor o menor acierto lo mejor de nosotros mismos y eso es lugar común a todas las generaciones.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios, la verdad es que una madre es una madre por muy moderna que sea.
Un abrazo

Carmen Andújar dijo...

Medea no te puedo contestar en tu blog, no hay manera de poner un comentario. Me ha gustado mucho tu relato, muy bien descrito lo de las edades y lo que representan en cada edad los padres.

mar dijo...

Muy bueno Carmen
Si es que esta vida se repite constantemente, yo me descrubro a diario viendo a mi hija comportándose igual que yo lo hacía a su edad, y dandome cuenta de que yo lo hago igual que mi madre, no me queda más remedio que asumir que es así.
Un beso de Mar

Ceci dijo...

Hola Carmen, muy buena y cierta esta entrada.
Yo también me encuentro a veces repitiendo patrones de mis padres.
Se nos nota mas a medida que envejecemos.
Te dejo un beso