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miércoles, 16 de octubre de 2013

ESTE JUEVES...RELATO

                                    CELOS


                   EL NUEVO EMPLEADO


No podía entender lo que pasaba, ¿Por qué lo habían ascendido a él? Yo me quedaba en el trabajo hasta tarde para acabarlo todo, soy cumplidor y eficiente. Éste hace cuatro días que está aquí, debe tener enchufe. A mí siempre me han elogiado, y desde que vino me han olvidado, no puede ser, es una injusticia; pero esto no acabará así. Años y años de fidelidad a esta empresa, de elaborar bien las cosas, sin hacer la pelota eso si, no me ha gustado nunca; aunque lo más importante para mi es el trabajo. No, lo siento me es imposible aceptarlo, si, ya se que tiene no se que carrera; pero yo poseo más experiencia, y eso aquí y Estados Unidos vale mucho más.

Una pena, está de baja, no sabe como se pilló la mano con la puerta. No me imagino el dolor que debió sufrir. Bueno, supongo que de momento me pedirán que realice su trabajo; y después las cosas… pueden cambiar mucho. 

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29 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Uy, no sé por que, pero intuyo que ese accidente estuvo planeado.

Tracy dijo...

Qué maldad, por Diossssssssssss.

Lucia M.Escribano dijo...

Un accidente muy oportuno, cuidado con aquellos que unen a los celos, y la envidia, trabajar a su lado como vemos, puede resultar muy peligroso.
Me ha gustado tu relato.
Besos, Carmen amiga.

San dijo...

A eso se llama tener la leche amarga, jooooo! si que queria el puesto sí. Unos celos profesionales que no pasionales, muy bien llevados Carmen, me gustó tu propuesta.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Toda la vida trabajando para que venga un lechugino advenedizo a arrebatarle el puesto que creía merecer.¡Qué oportuna esa puerta cerrándose de una forma harto sospechosa. Los celos profesionales son frecuentes y te diré como ex-empleado que a veces están más que fundados y que son fruto de situaciones totalmente injustas de ascensos difícilmente comprensibles.
Gracias por participar.
Un abrazo.

Montserrat Sala dijo...

Que buenea salida le has dado a esta historia. Un clase de celos que hacen sufrir mucho,alqueseencuentraen una situación como esa.
Una elocuente entrada de celos, verderamente.

Un besito.

LAO Paunero dijo...

Muy buen relato y muy vinculado a la vida real, suelen pasar esos embrollos laborales...¡bien llevado Carmen!

censurasigloXXI dijo...

Pues mira, una entre tantas zancadillas que se ponen en tantos sitios. Preguntaré la ubicación de esa empresa y no pediré trabajo allí, nos sea que.

Muy buena esa.

Un beso y tu café.

Valaf dijo...

Pues sin llegar al extremo de planificar la mala pata, en los curros esa sensación se vive bastante, lo cual es una pesadez.

Un beso

Carmen Andújar dijo...

Gracias Demiurgo, Tracy, Lucia, San, Pep,Monteserrat, Lao, Censura y Valaf. Yo creo que estos celos son peores que los amorosos, y no se si se llega a esos extremos; pero igual si se piensa.
Un abrazo

Boris Estebitan dijo...

Hola, saludos cordiales y feliz Viernes, un gusto pasar por tu gran blog, te invito de forma cordial a que visites el Blog de Boris Estebitan y leas un poema mio titulado “Espera por mi”, seguimos en contacto, estupendo fin de semana.Buena historia, la parte del accidente mi favorita.

Juan L. Trujillo dijo...

Hace tanto que dejé el trabajo, que ya no me acuerdo de esas rencillas profesionales.
Nunca llegué a planear un accidente, pero en algún caso fueron merecedores de ello.
Por cierto, bastantes acabaron llegando a la cúspide. Solo habían aprendido bien la lección de trepar.
Un abrazo.

Alicia Gonzàlez dijo...

Que puerta tan oportuna, quién la cerraría. Espero que los accidentes no continúen porque sino pobre hombre. Besote

Carmen Andújar dijo...

Gracias Boris por visitar mi blog.
Gracias Juan. Es verdad eisten mucha gente de estas características, y en el pensamiento igual se desee lo mismo; pero poco logran ejecutarlo.
Un abrazo

Loquita Diplomada dijo...

Debe de ser molesto que venga alguien de la nada y sea más reconocido en el trabajo que alguien que está hace más tiempo. Sospecho que lo de la puerta fue intencional. Bueno ya que salió bien su plan que aproveche!!
Un beso:
Jime

G a b y* dijo...

Entiendo que el recurso utilizado para desembarazarse de la competencia no fue leal, pero admito que el empleado tenía sus buenos motivos para sentirse herido en su orgullo.
Me ha gustado desde dónde has enfocado el tema Carmen, los celos laborales son bastante frecuentes!
Besos!
Gaby*

Natàlia Tàrraco dijo...

Amiga Carme, los celos en el terreno que sea, acaban convirtiéndose en veneno, mala cosa, acabas pillándote los dedos tú mismo aunque los pilles a otro.
Petons i salut!

Matices dijo...

Pues si, se ve que no se lo iba a poner fácil, un accidente sospechoso y una carrera por ganar... quien sabe si esos celos lo ciegan y no lo ayudan al final en su objetivo...


Besos!!

Charo dijo...

Qué bueno! Me ha encantado el final que no me esperaba. Pero puede ser que los celos tengan su razón de ser porque de verdad el tipo sea un inútil enchufado de esos que hay muchos por esos mundos laborales. No sé por qué pero me identifico con el protagonista. ¿Me corroerán los celos a mí también?...
Un beso

Carmen Andújar dijo...

Gracias Loquita, Natalia,Gaby, Charo y Matices. Los celos laborales,yo creo que son de los peores, a veces con razón y otras sin ella, aunque no hay que llegar a esos extremos.
Un abrazo

Sindel dijo...

Mmm sospecho que no todo fue tan accidental como se cuenta. Los celos pueden convertir a una persona en algo inhumano. Buen relato Carmen y bien mostrado el tema del jueves.
Un abrazo enorme.

Sarah- Writter dijo...

jajaajajaja muy bueno

rosa_desastre dijo...

Vaya con los celillos profesionales y la sangre fria de este muchacho. Cuando se le cure la mano, ¿que otro accidente le esperará? aaaiiissssss.
Un beso

Alfredo Cot dijo...

Sí, mujer sí, y cuando se cure de lo de la puerta, que le caiga una maceta en la cabeza, total para presumir de inglés, alemán, japonés y seis carreras, que se quede en su casa.

Pero, que mala eres...
Besos

Framboise dijo...

Celos del "trepa" y alegrarse (¿o provocar?...) de un accidente. De la forma que sea, una vez más se demuestra que los celos dejan aflorar la parte oscura de cada uno.
Me ha gustado tu forma de describirlo.

Mar dijo...

¡Como se las arreglaría para dañarse la mano...! Una no quiere ser mal pensada... pero me da que no anda muy lejos el autor :)

Bss.

Juan Carlos dijo...

En lo que llevo leído has sido muy original, no he leído relatos de celos laborales y mira que son frecuentes ,,, Un caso que se da mucho y que recuerdo contaban de un modo deliciosa en una película francesa cuyo título, por desgracia, no recuerdo.
Besos.

Fabián Madrid dijo...

De momento ha ganado tiempo. Algo es algo.
Un beso.

DE-PROPOSITO dijo...

No podía entender
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Nem sempre se entende, o que se pretende entender.
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Felicidades
Manuel