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miércoles, 2 de diciembre de 2015

ESTE JUEVES...RELATO

                                                SIRVASE USTED MISMO

 Un tema muy interesante el que nos propone Mónica. Yo he escogido la la primera, supongo que lo conozco un poco.

                                   ENTRE BAMBALINAS
 
Ya habíamos repasado la partitura muchas veces; pero hoy llegó el momento de salir al escenario y demostrar lo aprendido, esta vez nos acompañará la banda de la escuela. Nos colocamos en posición, primero las sopranos, después las contraltos, y por último los bajos. Somos una coral con pocos hombres, así que los que hay son barítonos.
Últimos momentos, ejercicios de vocalización y estiramientos. Primero sale la banda, ya oigo los aplausos. Nos toca, tengo un nudo en el estómago y siento como un hormigueo en las piernas. También nos aplauden, saludamos y nos disponemos a cantar. Nos hemos aprendido las piezas de memoria, a ver que tal saldrán. Primero, la más difícil, “El coro de esclavos de Nabucco” de Verdi. Nos preparamos, y… allí está aquella ola que nos atrapa y hace que todas las voces nos sintamos mecer bajo la misma melodía. No salió mal. Preparados para la segunda, ésta con solistas, “El brindis de la Traviata” de Verdi. El clímax va en aumento, la banda suena y resuena y nosotros nos hemos de esforzar por ser escuchados, aún no dominamos mucho la técnica de la respiración y hacemos lo que podemos. El público agradecido aplaude y aplaude. Estamos contentos y nos preparamos para la última pieza, mi preferida, “La conquista del Paraíso” de Vangelis. Es una partitura gloriosa y espiritual. Mientras la cantas, la letra te atrapa y te va emocionando poco a poco, mientras, casi sin darte cuenta vas cayendo en un auténtico éxtasis, un éxtasis indescriptible, que te da la respuesta a la pregunta del por qué amas la música.
Después de hacer un “bis", regresamos detrás del escenario, intercambiamos impresiones, estamos contentos, ha sido una gran experiencia, que cuando la pruebas solo piensas en repetirla, a pesar del nudo en el estómago.
SÍRVANSE USTEDES MISMOS EN CASA DE NEO

23 comentarios:

Ester dijo...

La música tiene alma, no todo es sonido, “El coro de esclavos de Nabucco” me encanta. Saltos y brincos

pikxi dijo...

Es increíble cuando oyes las voces y la música a la vez. Es mágico.
Un saludo.

* dijo...

La música es sonidos y silencios. Unos ven el sonido, otros lo escuchan, otros lo sienten... pero "entre bambalinas" todo es un mundo diferente a manos de muy poca gente. Y debe ser una experiencia única porque no solo ves tu reacción y tus sensaciones y sentimientos, sino que eres capaz de ver más allá: Lo que provocas en los demás.

Un beso enorme con aplauso.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Estupendo tu aporte, Carmen. nos pones con lujo de detalles detrás de esas bambalinas, antesala inevitable de todos los que se animan y enfrentan 'la boca del lobo" de un gran teatro!
Muchas gracias por sumarte a esta convocatoria.
un fuerte abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Lo contaste en forma tan elocuente. Me gustó.

Tracy dijo...

Nos has hecho vivir el momento como si hubiéramos estado tras las bambalinas.
Un abrazo

Carmen Andújar dijo...

Gracias Ester, Tracy, Neo, Demiurgo, dijo y pikxi. La verdad es que es una experiencia única, y aunque se pasa nervios, vale la pena.
Un abrazo

H... (Perla Gris) dijo...

La musica es el lenguaje más hermoso del mundo... a mi me calma, me ayuda a pensar, a escribir, a respirar... sus notas, sus esperas... Y de tu mano hemos viajado por ese escenario y sus bambalinas, genial relato...
Besines...

MOLÍ DEL CANYER dijo...

La música, la voz uno de los mejores regalos, casi podía sentir vuestras voces y los nervios previos entre bambalinas y es que lo has relatado tan bien. Besos.

Charo dijo...

Has descrito muy bien las sensaciones que se experimentan antes, durante y después de un concierto...debe de ser una experiencia única!
Un beso

Alma Baires dijo...

Carmen, me has hecho viajar en el tiempo... tantos años atrás me pasaba varias noches entre bambalinas a escuchar conciertos, los disfrutaba más... me encantó.

Un beso.

Mirella Denegri dijo...

Sin duda es una mùsica que atrapa y que, por lo menos en mi caso, mientras mas se adentra en mis poros, mas lloro...no es tristeza...es sensibilidad...una manera de poder sudar toda la música que se mete adentro de mi....besosss

Ame dijo...

Logras transmitir esa intensidad, esa emoción, bello
Un beso

Carmen Andújar dijo...

Gracias Perla, Mirella, Alma, Charo, Molí y Ame. Eso he intentado, transmitir la intensidad del momento.
Un abrazo

rosa_desastre dijo...

Fascinante mundo el de la música, aquí me tienes escuchando a Vangelis mientras te leo. Seguiré escuchando las demás obras que mencionas, como si yo estuviese en el concierto.
Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Hola Carmen, sé lo que se siente entre bambalinas antes de salir al escenario.
Una especie de nerviosismo aderezado con pequeñas dosis de placer, que te eleva alto, hasta alcanzar las nubes.
Me ha gustado tu planteamiento tan real- Saludos afectuosos-

Juan Carlos Celorio dijo...

Ahora que vivo de cerca el mundo de lo coros he entendido de modo especial tu relato, que refleja perfectamente lo que se siente al participar en el canto coral.
Voy a escuchar el tema de Vangelis, por el nombre no caigo cual es.
Besos.

Pablo dijo...

Menudo viaje musical. Ya la lectura pone la ambientación, sobre todo con Vangelis. Saludos. Pablo.

Sergio a.k.a. The Question dijo...

Hola. Me ha gustado mucho tu relato. Has logrado trasmitir muy bien las sensaciones de lo que es estar entre bambalinas. Interesante aporte.

Saludos, que tengas excelente fin de semana.

pedro pablo garcia dijo...

Es como presenciar en directo la actuación y me ha gustado mucho. Un saludo

Sindel Avefénix dijo...

Siempre pienso en lo que sentirán los artistas antes de salir a escena. Ahora leyendo tu relato creo que me puedo dar idea de que muchos deben sentir ese nudo en el estómago, pero a pesar de ello, siempre dan lo mejor.
Un beso.

Pepe dijo...

Un repertorio muy bien elegido para una noche mágicca, musicalmente hablando. La música es una asignatura que debería ser de obligado estudio en el curricculum estudiantil.
Un fuerte abrazo.

Alfredo dijo...

Imagino que, si es mágico para el que escucha, haber sido el conductor de tanta maravilla tiene que ser indescriptible. Siempre e intentado visualizar ese momento en el que el compositor da rienda suelta a su capacidad creativa y deja sobre el pentagrama semejantes notas.
Muy buen relato, llega y mucho.
Besos