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miércoles, 27 de abril de 2016

ESTE JUEVES...RELATO

                                            ESCULTURAS AL AIRE LIBRE


Sobre unos antiguos lavaderos datados de 1865, protegidos por un grueso vidrio por el que se pueden observar los mismos, está situada una bella escultura de una mujer leyendo. El sentarme al lado de ella me produce una paz de difícil descripción, y es que a la escultura solo le falta hablar, vamos que muchas veces la saludo y me despido. Su misma actitud, con un brazo apoyándose en el asiento, la pierna cruzada, la otra mano sosteniendo el libro y la misma expresión de su cara transmite una gran tranquilidad y una naturalidad que difícilmente observamos en una escultura. Dan ganas de sentarte a su lado y ponerte a leer.
Me gustó desde el primer momento que la vi., es como que te está diciendo: --Ven y siéntate a mi lado, cuéntame que te pasa, yo te tranquilizaré.
No todas las esculturas consiguen el efecto que ésta causa, estoy segura, y da mucha vida a la plaza que antes estaba dejada de la mano de Dios. Es una plaza muy tranquila, muy poco transitada, ya que se encuentra en un paraje algo recóndito. A veces se ven niños jugando  sin esas aglomeraciones que se producen en otras plazas más céntricas, Yo creo que es por esta mujer hecha piedra, que le gusta el sosiego para poder leer, el ruido le molesta, y quizás le respetan algo su deseo. La verdad es que no lo sé; pero el pasar por esta plaza es algo que intento hacer muchas veces; aunque tenga que dar un rodeo, para contemplar a esta mujer leyendo, y pienso hacerlo muchas veces más.
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17 comentarios:

Ester dijo...

Dan ganas de sentarse a su lado a leer, seguramente se le pueden contar secretos, algún pensamiento que nos preocupa. Seguramente. Un abrazo

Gladys dijo...

Se ve muy bonita tienes razón dan ganas de estar cerca de ella.

Un abrazo feliz semana.

LAO Paunero dijo...

Refleja tu sensibilidad tu real relato amiga.

Nino Ortea dijo...

Buenas tardes, Carmen:
¿Y si esa mujer "estatuada", de expresión tranquila y natural fueras tú en algún momento del tiempo?
Leerte trasmite una sensación tranquila de naturalidad, leerte despierta las ganas de sentarse a tu lado y avanzar en la lectura.
Un abrazo, Carmen.

Juan L. Trujillo dijo...

Una estatua que produce esos sentimientos y es motivo de estas palabras que acabo de leer, deja de ser estatua y empieza a latir y cobrar vida.
Me gustaría sentarme a su lado y compartir su amor por la lectura y el sosiego.
Un beso.

rosa_desastre dijo...

Transmite serenidad, si, además está el agua, para aportar vida.
Besos amiga

Diva de noche dijo...

Maravilloso efecto el que produce en ti esa escultura...la verdad debe ser algo indescriptible sentarse en un lugar donde hace muchísimos años se reunían las mujeres a lavar..que de historias habrán escuchado esas fuentes...y que de historias podrá contar esa lectora inmóvil...lindo de leer tu relato..besos

Tracy dijo...

Desde luego es una escultura que invita a leer. Maravillosa.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

La ubicación y la escala de este tipo de esculturas, diseminadas por los espacios abiertos y públicos, provocan la particular tentación de incorporarlas a nuestro espacio vital como algo vívido, mucho más complejo que la simple piedra.
Un abrazo

Sindel Avefénix dijo...

La escultura es preciosa y muy original, no la conocía y me ha encantado hacerlo de tu mano. Yo también me sentaría a su lado, realmente transmite paz.
Hermoso texto, Carmen.
Un beso.

Yessy kan dijo...

Hola, Carmen.
Se ve tan confortable y gozando de su lectura, que invita estar a su lado en ese bello lugar, que como tú lo describes es hermoso y tranquilo. Linda descripción en tu relato, Carmen.
Beso

Leonor dijo...

Realmente se ve tranquila y disfrutando de esa lectura. Es muy bonita. Tu descripción invita a pasar por ahí y sentarse un rato a contemplarla.

Un beso

MOLÍ DEL CANYER dijo...

A mi tambien me trasmite tranquilidad y más leyendo la forma como la describes, dan ganas de escaparse a esa plaza con un libro en las manos y sentarse junto a ella. Muy bueno, besos.

Alma Baires dijo...

Es verdad que transmite esas ganas de sentarse a su lado a leer... que bonito aporte has hecho.

Un beso.

Kosmisch dijo...

¡Hola! Me ha encantado la entrada, y aquí me quedo, te sigo!

Me gustaría que te pases por mi blog para ver qué te parece y si te gusta, sígueme por favor.

http://pensamientosenelahora.blogspot.com.ar/

http://buscandotelibro.blogspot.com.ar/

Un abrazo y muchísimas gracias.

Mag dijo...

La verdad es que el hecho del lavadero ya tiene su romanticismo. Me ha vendio uno a la mente instantáneamente y sí, el verdad, lo que dices. Muestra mucha paz la figura e invita a sentarte a su lado.

Me ha gustado mucho, en serio.
Un beso enorme.

Pepe dijo...

Serenidad, paz, tranquilidad y amor por la lectura. Me gusta tu estatua Carmen. No me extraña que te apetezca sentarte cerca de ella y empaparte de esa misma paz.
Un abrazo.