MUNDIFRASES. PÁGINA WEB DONDE ENCONTRARÉIS FRASES DE MIS LIBROS Y RELATOS

sábado, 21 de marzo de 2009

SÁBADO LITERARIO


TELEDIARIO DE BUENAS NOTICIAS

La señora Flora ha conseguido levantarse de la cama cuando ha tocado el despertador. Después de varios relojes destrozados cada vez que el dichoso aparato emitía aquel ruido infernal, por fin su marido encontró uno en el mercadillo municipal, hecho de un material a prueba de golpes. Hoy, Flora ha lanzado el susodicho; pero éste ha continuado sonando y sonando hasta que no ha tenido más remedio que levantarse para lograr apagarlo; sin embargo era tarde, porque ya había salido fuera de la cama. Su marido loco de contento ha comenzado a saltar de alegría y aun no ha parado.

domingo, 15 de marzo de 2009

UN DOMINGO TRISTE


La música clásica tiene un encanto especial. Cuando escucho alguna pieza del periodo barroco, como “Las cuatro estaciones” de Vivaldi, pienso: - Esta es la prueba de que Dios existe y que ha inspirado muchos compositores. Cuando cierras los ojos y escuchas La Primavera o El Invierno, encuentras la prueba irrefutable de que estoy en lo cierto. Puede existir música más o menos buena o mala; pero lo que está claro es que la clásica es diferente. Hoy después de un sábado literario tan divertido me he puesto un poco sentimental y trascendente. A veces pienso : -Qué corta es la vida y que poco la disfrutamos. Son estos pequeños momentos los que te llenan tanto, que querrías que duraran siempre.

Los domingos, no se si os pasa a vosotros, me pongo algo triste, no se si es porque cuando viene el lunes y entro en la clase con esos adolescentes me decepciono bastante. No quisiera que fuera así; sin embargo lo es. Mirar que la asignatura que yo doy debía de ser algo placentera, - “Visual y plástica”-, pues no hijos, nada más lejos de la realidad. La mayoría, aunque no a todos los chicos, no les motiva, y tienen una mandra encima que no os podéis imaginar, por lo que has de hacer un trabajo titánico para conseguir que realicen alguna cosa. Menos mal que siempre hay dos o tres, no más,- no os vayáis a pensar- que responden, y es entonces cuando pienso: ¡Por esos, si, por esos vale la pena!

viernes, 13 de marzo de 2009

SÁBADOS LITERARIOS

ANUNCIO TELEVISIVO

Empresa prestigiosa, busca gatito de angora para hacer anuncio de una marca conocida de leche. Será imprescindible que el gatito sea blanco, con los ojos verdes, con el pelo no excesivamente largo, ni gordo ni flaco, que esté adiestrado y que entienda el lenguaje del ser humano. Abstenerse todo el resto de gatos, más que nada para evitar la espera inútil de sus dueños, que pueden actuar violentamente contra nuestro equipo directivo, y no nos gustaría tener que actuar de una forma no conveniente para sus intereses gatunos.

martes, 10 de marzo de 2009

PALABRAS COMO ROSAS

Gracias Juanma por tu premio; lo he recibido con mucho cariño.
El blog de Juanma es http://rodriguezdesousa.blogspot.com/.

También quiero conceder este premio a Jesús por su blog lleno de humanidad. Por su sencillez y su gran cultura. http://jesmugo.blogspot.com/

martes, 3 de marzo de 2009

UN LARGO VIAJE

Por fin había llegado el día en que volvía a Cataluña. Una sensación extraña invadía todo su cuerpo, por una parte deseaba regresar, y por otra, dejaba tantas cosas allá, que le estaba costando más de lo que nunca hubiera pensado. Tres años hacía desde que decidió marcharse a París a acabar sus estudios de Bellas Artes. Siempre pensó que La capital francesa era la cuna del arte, y la verdad es que no le decepcionó en absoluto, tanto por lo que pudo aprender, como por el descubrimiento de todo el arte que le rodeaba. Estuvo trabajando al lado de los pintores de Mont Matre, y se instruyó mucho a su lado, absorbiendo toda la experiencia que arrastraban, y por lo que respecta a la facultad, conoció a gente muy interesante, con los que compartió conocimientos y porque no decirlo también diversión. Aunque al principio le costó bastante separarse de su familia, poco a poco se fue acostumbrando a aquella residencia en la que tuvo el placer de conocer compañeros de muchos lugares del mundo, y algunos se convirtieron en verdaderos amigos. Ahora, a lo que nunca se pudo habituar, fue al clima, porque día si y día también llovía. ¡Como echaba de menos su clima Mediterráneo!, con sus días de sol, y su playa, sobretodo su playa. Creía que jamás se podría acostumbrar a vivir lejos de su pueblo; pero poco a poco lo había conseguido. En estos momentos se encontraba en la estación de tren; sin embargo su mente volaba a los días y meses pasados, con todos los acontecimientos que habían influido en su vida. No quiso que vinieran sus amigos a despedirse, no lo podría resistir, seguro que lloraría a lágrima viva y se sentiría mucho peor.

El viaje lo hizo de noche, ya que pensó que así podría dormir; pero se equivocó, la noche estuvo llena de pequeños sueños y pensamientos, que no la dejaron descansar. A su mente venían imágenes e imágenes de todas sus vivencias en París. Se adormilaba un poco y se volvía a despertar, hasta que por fin el tren llegó a Girona, allí le esperaban los autobuses que se dirigían a Cadaqués. Ya estaba en Cataluña, si ya estaba allí, no se lo podía creer; pero era verdad. Se encontraba tan extraña, como flotando, y la cabeza la tenía espesa, y embotada. El autobús ya llegaba y Laura se montó en él sin apenas pensar. Hacía un día espléndido con un sol radiante; parecía que su pueblo le daba un buen recibimiento. Iba un poco adelantada en cuanto a la hora que le dijo a sus padres, seguramente no estarían en la estación, les daría una sorpresa. Cadaqués estaba más bonito que nunca, la luz del sol iluminaba las casas y les concebía unos tonos pastel preciosos. Eran las siete de la mañana del domingo, las calles estaban solitarias, sólo se escuchaban los pasos de Laura andando por una de las calzadas del pueblo. Mientras caminaba poco a poco, aspiraba aquel olor a antiguo que impregnaba a todas aquellas casas, que le producían una gran atracción. Si, por fin estaba en su hogar, aquel hogar que la había visto nacer y crecer. Estaba contenta de haber vuelto, ahora si que lo tenía claro, una nueva etapa le esperaba y estaba dispuesta a enfrentarse a ella lo mejor que supiera.

Llegaba a su casa, miró su balcón, allí seguían aquellas maravillosas macetas llenas de geranios rojos, y su puerta de madera, adornada con los grabados de dragones que recordaba perfectamente. Cogió la llave y lentamente abrió la puerta, subiendo muy despacio cada peldaño, sintiendo en sus pies el sonido de la madera con cada pisada que daba. Giró la llave , abrió la puerta y soltó la maleta, y con un gran chorro de voz gritó:

- ¡Mamá, papá, por fin estoy en casa, y esta vez, para siempre!.

lunes, 16 de febrero de 2009

CARTA AL MÚSICO DEL LAÚD

Me ha costado, pero al final me he decidido a escribirte estas letras; no he podido acercarme a ti en ningún momento y después me he enterado que te han llevado al frente. De hecho, esto es lo
que me ha impulsado a dar este paso, y así no dejar que mis sentimientos quedaran solamente en mi corazón. Desde que te vi con tus compañeros en las fiestas del pueblo, tocando tu laúd, quedé impresionada por las notas que eras capaz de extraer de aquel instrumento. Tu música me hacía vibrar, era maravillosa; igual que tus gestos, y sobre todo tu mirada. Sí, tu mirada fue lo que me hipnotizó; aunque debido a la mala suerte no me fue posible hablar contigo. Ese día no tuviste ni un respiro; sólo estabas pendiente de tu orquesta y de que no le faltara la música a toda aquella gente. En esos instantes, ellos sólo pensaban en divertirse, porque todo volvería a la realidad cuando la fiesta acabara, a la cruel realidad. La guerra, la horrorosa guerra continuaba y cada vez necesitaban más hombres, así es que el pueblo se iba quedando desierto. Al final sólo habrá mujeres y niños, y no se sabe cuántos volverán de los que se hayan ido.

Espero que te llegue mi carta y te ayude a seguir adelante, para que pienses en tu pronto regreso y nos deleites con aquel sonido fantástico que sale de tu laúd. Y deseo que entonces aparques un poco tu instrumento, o bien se lo dejes a un compañero, para que podamos bailar. Mientras tanto, yo esperaré con ansiedad tu respuesta; que no me importará si es algo triste, lo primordial es que me llegue y yo te escriba de nuevo. Sí, ya sé que apenas me conoces de vista, y que lo más seguro es que nuca te fijaras en mí; pero eso no importa porque sé que pronto nos conoceremos y hablaremos de música y de tantas otras cosas.

Ansiando tu respuesta, se despide tu admiradora; quizá algún día algo más...

Con cariño, María

martes, 3 de febrero de 2009

¡UNA ANTIGUEDAD!

Carmen era una mujer fuerte, siempre había sacado su familia adelante cosiendo. Aquella máquina de coser aguantaba, vaya si aguantaba, a pesar de tanto trote. Una época bastante triste, justo acabada la guerra, en la que no se daban las condiciones adecuadas para que una familia pobre se ganara bien la vida. Era necesario trabajar mucho y eso es lo hacía Carmen, con dos hijos pequeños que no entendían lo que ocurría y solamente querían comer.

Aquella máquina era como una amiga para ella. Su rueda tenía un tacto tan suave que, cuando pasaba su mano sobre ella, sentía algo especial. Llevaban tantos años juntas que si alguna vez se estropeaba parecía que le cortasen un brazo; hasta que no se la arreglaban no se quedaba tranquila. Siempre que daba las primeras puntadas, un cosquilleo subía por su estómago, que no se le pasaba hasta acabar la primera pieza; no lo podía evitar.

Ahora su hija conservaba aquella máquina, y cada vez que la miraba se acordaba de su madre, cuando cosía pantalones y se pasaba horas y horas sin levantar apenas la cabeza. Fueron esos años de tanto trabajo que le produjeron aquellos dolores terribles de espalda que más tarde desembocarían en su muerte. Le traía tantos recuerdos, con su forma estilizada, su brillantez, que más que un instrumento práctico parecía una auténtica obra de arte. Y así la contemplaba, conservando una parte de su madre reflejada en ella, que perduraría toda la eternidad.