Como se muchos de los que leéis mi blog sois hombres, espero que no os sintáis ofendidos por el relato, ya sabéis que algunas mujeres no tienen muy buena opinión de algunos de vosotros; pero ¡Yo no! no os vayáis a pensar.ESTOY EN UNA ISLA Y SÓLO QUIERO...
Estoy en una isla y sólo quiero disfrutar de la naturaleza que me rodea; sobre todo reflexionar, y mucho. Te escribo esta carta para que estés tranquilo y no intentes buscarme. Cuando decidí pasar aquí unos cuantos meses, no esperé que lo entendieras —porque me comprendes más bien poco—; aunque si confiaba que pensaras que tendría mis razones. Como la intranquilidad iba ganando terreno, tuve que alejarme casi a escondidas dejándote esta nota. Siempre me dices: “Qué complicadas que sois las mujeres”. ¡Hay que ver qué cara!, a lo mejor es que vosotros sois muy simples y no intentáis averiguar qué pasa por nuestra cabeza. Deja que te diga algo; aquella vez que tú y tus amigos os dedicabais a criticar a las mujeres de vuestro trabajo, me pareció de muy mal gusto y así te lo hice ver. Sin embargo, sólo se te ocurrió responderme: “Cariño, estamos bromeando”. Supongo que tu cabeza no da para más, ¿cómo se puede bromear humillando a los demás? Para mí no es normal; aunque tú y tus amigos sois de otro parecer. Te podría explicar otras anécdotas del mismo estilo; pero no vale la pena porque somos muy diferentes. Supongo que estaba tan ciega que no lo he visto hasta ahora. No te preocupes, cuando vuelva ya hablaremos respecto a lo nuestro; mientras tanto, pienso divertirme lo que pueda.
Mari Carmen



