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viernes, 8 de mayo de 2009

SÁBADOS DE MERCEDES

Como se muchos de los que leéis mi blog sois hombres, espero que no os sintáis ofendidos por el relato, ya sabéis que algunas mujeres no tienen muy buena opinión de algunos de vosotros; pero ¡Yo no! no os vayáis a pensar.

ESTOY EN UNA ISLA Y SÓLO QUIERO...

Estoy en una isla y sólo quiero disfrutar de la naturaleza que me rodea; sobre todo reflexionar, y mucho. Te escribo esta carta para que estés tranquilo y no intentes buscarme. Cuando decidí pasar aquí unos cuantos meses, no esperé que lo entendieras —porque me comprendes más bien poco—; aunque si confiaba que pensaras que tendría mis razones. Como la intranquilidad iba ganando terreno, tuve que alejarme casi a escondidas dejándote esta nota. Siempre me dices: “Qué complicadas que sois las mujeres”. ¡Hay que ver qué cara!, a lo mejor es que vosotros sois muy simples y no intentáis averiguar qué pasa por nuestra cabeza. Deja que te diga algo; aquella vez que tú y tus amigos os dedicabais a criticar a las mujeres de vuestro trabajo, me pareció de muy mal gusto y así te lo hice ver. Sin embargo, sólo se te ocurrió responderme: “Cariño, estamos bromeando”. Supongo que tu cabeza no da para más, ¿cómo se puede bromear humillando a los demás? Para mí no es normal; aunque tú y tus amigos sois de otro parecer. Te podría explicar otras anécdotas del mismo estilo; pero no vale la pena porque somos muy diferentes. Supongo que estaba tan ciega que no lo he visto hasta ahora. No te preocupes, cuando vuelva ya hablaremos respecto a lo nuestro; mientras tanto, pienso divertirme lo que pueda.

Mari Carmen

viernes, 1 de mayo de 2009

SÁBADOS DE MERCEDES

¡VAYA VISTAS!

Salí huyendo de casa, no se podía soportar aquel ambiente irrespirable, necesitaba airearme y olvidar. Desde que vivía con aquel hombre todo iba de mal en peor, me trataba como una criada, no se molestaba ni en recoger la mesa, ni su ropa, ni nada de nada. Cuando volvía de trabajar me encontraba el piso como una leonera, y hoy he dicho basta. Calle arriba me puse a caminar sin rumbo fijo. Subí y subí, tanto que casi me quedo sin respiración; pero valió la pena. En aquella montaña me sentía como Jesucristo cuando, desde aquella cima, fue tentado por Satanás proponiéndole que si le adoraba conseguiría todo lo que aparecía delante de sus ojos. Y desde luego, lo que se divisaba desde aquel lugar era una visión impresionante que se perdía en la lejanía con el mar de fondo. Ante mí se encontraba Barcelona, desde la Sagrada Familia hasta la torre Mapfre; a la izquierda mi ciudad, Santa Coloma, con edificios de todo tipo, altos, bajos, y unas casitas de lo más coquetas cerca del monte. A la derecha, otra pequeña ciudad, Montcada, similar a la mía aunque no tan urbanizada. Respiré hondo y aspiré el aire puro que penetraba dentro de cada poro de mi cuerpo, gozando de este momento irrepetible. Me sentí mejor y comprendí muy bien a todos los que han dejado su vida de comodidad urbana para retirarse a la naturaleza. Regresé mucho más tranquila y decidida a hablar con mi compañero y poner las cosas claras. Me juré repetir la experiencia cada vez que necesitase meditar y reconducir mi vida.

Cuando desde la parte llana de la ciudad observé hasta dónde había llegado, me pareció increíble. ¿Cómo fui capaz de subir tan alto? ¡Lo que hace el cabreo!

sábado, 25 de abril de 2009

SÁBADOS DE MERCEDES

RELATO ERÓTICO

¡QUÈ HOTEL!

Llegó de trabajar y le propuso pasar la noche en un hotel maravilloso que estaba situado en la villa de Sitges, se quedó estupefacta porque hacía más de dos años que no le llevaba a ningún sitio, y menos a un hotel; pero casi sin pensar aceptó. Nada más traspasar la puerta, un salón, y al fondo, una escalera al revés a modo de escultura les recibió, por ella se precipitaba una cascada de agua que acababa en una pequeña piscina de mármol. Alrededor se respiraba arte, cuadros que decoraban las paredes y dos grandes salas que contenían monográficos de dos pintores, por los que pasearon y se impregnaron de cada trocito del alma del artista. Después de enseñarle aquella preciosidad se dirigieron a la habitación, ¡y que habitación!, ésta era una de las pocas en la que las paredes las había decorado un artista, en este caso uno que le gustaba mucho el Pop art a lo Andy Warhol. En la que estaba justo enfrente de la cama se veía una mujer pintándose los labios de un rojo brillante, con unos reflejos que salpicaban toda la pared y transmitían una gran sensualidad, en la otra se observaba un lavabo donde un chico con el torso desnudo se lavaba la cara, el agua le resbalaba por todo su cuerpo, las gotas casi se podían tocar al igual que aquel volumen tan bien esculpido. Era algo indescriptible, y tan erótico, que Laura excitada se volvió hacía Juan y le comenzó a dar un beso largo, inacabable y dulce muy dulce. Se empezaron a quitar la ropa poco a poco disfrutando de ese instante de inmenso placer, acariciándose cada rincón de su piel, sintiendo la respiración del otro, y notando el temblor al sentir las caricias. Casi sin pensar se dejaron caer en la cama y de inmediato, se fundieron en un solo ser, llegando al éxtasis. Hacía tiempo que no disfrutaban así y no tuvieron necesidad de salir de aquella fantástica habitación en toda la noche. A la mañana siguiente el comedor también les sorprendió, cada mesa disponía de una bella escultura que les daba los buenos días. Desayunaron como reyes y disfrutaron de un grato paseo por el puerto, despidiéndose de aquel hotel que les había hecho pasar una estancia de la que hacía años no recordaban, prometiéndose volver y repetir la experiencia.

viernes, 17 de abril de 2009

SÁBADO DE MERCEDES

UNIÓN FANTÁSTICA: bronce, contrapeso, cinco, ojos y abuelo.

MI ABUELO

Hacía cinco años que no veía a mi abuelo, a mí no me gustaba mucho ir al pueblo. Nada más quedaban cuatro casas y media, y la verdad es que allí no se podían hacer grandes cosas, sólo pasear por el campo. Cuando llegué a su vivienda, mi abuelo me miró con aquellos ojos llenos de ternura y de alegría, por volver a reencontrarse con su nieta, a la que pensaba que no vería nunca más. La casa se conservaba tal como recordaba, con aquellas puertas tan pesadas, realizadas con una excelente madera, y trabajadas por mi abuelo formando unos bajorrelieves preciosos. Para abrirla, tirabas de un contrapeso con forma de cabeza de perro que se encontraba a una considerable altura, por eso había de saltar para agarrarlo; pero cuando lo conseguías, como por arte de magia, ¡eureka! La puerta cedía. Toda ella era puro arte, hasta los espejos disponían de marcos de madera con unas formas muy originales de ramas de árbol. En su habitación también había un sagrado corazón esculpido de nogal. Practicamente la mayoría de los objetos eran de madera, exceptuando dos figuras de bronce que le había traído mi madre de uno de sus viajes, lo único que desentonaba un poco con el resto de la decoración, que estaba hecha con mucho gusto. Rezumaba olor a campo y a leña recién cortada. Nada más llegar, me preparó una gran comida para celebrar mi llegada, no me la pude acabar porque no estaba acostumbrada a comer tanto; pero intenté probar un poco para no defraudarle, y recompensarle las horas que se había pasado en la cocina. Me contó que su vida para nada era aburrida, se levantaba a las cinco de la mañana, trabajaba en el campo y después daba de comer a sus animales, por la tarde iba al casino del pueblo y se entretenía con sus amigos. Aunque mi abuela hacía dos años que faltaba, ya lo había superado y ahora era un hombre feliz, no necesitaba nada más. Yo no podía entender como le llenaba todo eso. No había discoteca, no disponía de ordenador, ni de messenger, ni consolas, ¿cómo se podía vivir así?. Él no lo encontraba a faltar porque nunca lo había tenido, y se sentía realizado, rodeado de naturaleza, ¿Os lo creéis? Es así. Estuve un mes con mi abuelo y creo que al final comprendí su amor por su pueblo, sus amigos y por supuesto por su entorno.




lunes, 13 de abril de 2009

EL CAOS MARAVILLOSO DE UN SUEÑO

Muchos días me persigue el mismo sueño: Voy por una calle muy empinada, y subo y subo, no se por donde seguir, doy vueltas y cuanto más intento llegar a mi destino, éste cada vez está más lejos; me desespero porque he de ir a trabajar, y se que me es imposible conseguirlo. Hay veces que voy en bicicleta, otras en coche, otras en moto; la manera es lo de menos, seguidamente entro en unas calzadas que no conozco de nada, e intento alcanzar mi destino. ¡Oh sueño imposible! Me sumerjo en el caos de mi subconsciente, nadando y nadando sin ningún paradero a la vista, me bajo de los vehículos que no me llevan a ninguna parte, empiezo a mover los brazos rítmicamente, doy un salto y... comienzo a volar, si volar de una manera sencilla, casi sin darme cuenta y... ¡es tan real! Yo no quiero despertar, necesito continuar este sueño que me transporta a otros mundos que me proporcionan una gran felicidad. Por fin aterrizo y para nada me encuentro agobiada, ya no vuelo; pero me siento muy ligera, tanto, que salto los escalones de cinco en cinco, subo al tejado y de otro gran salto me traslado a otro edificio, y así sucesivamente continuo hasta que un sonido me repiquetea el oído: -¡No por favor! Déjame dormir más. Sin embargo ya no hay vuelta atrás, ese reloj continua con su musiquita, hasta que sacando mi mano a través de la manta, lo apago y entro en la realidad de un nuevo día que acaba de nacer.

viernes, 10 de abril de 2009

SÁBADO LITERARIO


¿QUÉ TIRARÍAS AL POZO?

Tiraría al pozo, toda esa gente egoísta que sólo piensa en ella y nada en los demás.

Tiraría al pozo a aquellos hombres que tienen a las mujeres sometidas y no les dejan gozar de libertad.

Tiraría al pozo, todas las armas del mundo para que nadie pudiera empezar ninguna guerra.

Tiraría al pozo a los especuladores que se quieren hacer ricos a costa de los demás.

Tiraría al pozo los objetos que nos alienan y no nos permiten conservar nuestra esencia.

Tiraría al pozo a todo aquel que no conservara un poco de amor en su alma, y sólo se percibiera la maldad.

viernes, 3 de abril de 2009

SÁBADO LITERARIO

HIPÓTESIS FANTÁSTICA

¿Que pasaría si... los humanos fuéramos globos?. Pues que la persona que no nos interesara la pincharíamos y listo; lo cual nos evitaría muchos quebraderos de cabeza. Otra ventaja; al pesar menos, estaríamos más ágiles, por lo que practicaríamos menos deporte; aunque seguramente nos inflaríamos a comer y explotaríamos. También serían interesantes los desplazamientos, como no nos costaría trabajo caminar no utilizaríamos transporte, no se contaminaría la atmósfera, y el cielo siempre conservaría su tono azul pastel maravilloso. Otra desventaja, lo constituiría nuestro físico, nos pareceríamos tanto que no destacaríamos por nuestros atractivos, sobre todo por la confusión que se nos crearía,- a pesar de que los globos se constituirían en delgados o gordos, y tendrían diferentes tamaños y colores-. Lo peor ocurriría en el trabajo, un jefe globo, la verdad es que no causaría mucho respeto, los trabajadores no rendirían demasiado y el cachondeo sucumbiría frente a la seriedad, y entonces... la empresa ¡puf! Hundida.

, En fin, la verdad es que mejor nos quedamos como estamos, ¿no os parece?