MUNDIFRASES. PÁGINA WEB DONDE ENCONTRARÉIS FRASES DE MIS LIBROS Y RELATOS
miércoles, 23 de mayo de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
miércoles, 16 de mayo de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
UN PACTO CON EL DIABLO
Más pactos con el diablo en lo de Gustavo http://callejamoran.blogspot.com.es/
miércoles, 9 de mayo de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
miércoles, 2 de mayo de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
miércoles, 25 de abril de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
domingo, 22 de abril de 2012
EXPOSICIÓN DE GOYA "LUCES Y SOMBRAS" EN EL MUSEO CAIXAFORUM

miércoles, 18 de abril de 2012
ESTE JUEVES UN RELATO
UNA DE ESPÍAS
LA LLAVE
Eso de ser amigo de la familia iba de fábula, tenía una llave con la que podía acceder fácilmente a la casa, confiaban ciegamente en él.
Miguel y Mónica salían a menudo con la pareja Ricardo y María y sus dos hijos, eran como hermanos; y así se comportaban. Últimamente Mónica, no venía a las reuniones que hacían en casa de sus amigos con la excusa de dolores de cabeza. Hacía unos meses la envidia le corroía, porque a sus supuestos amigos le iban las cosas muy bien en sus respectivos trabajos, en cambio a ellos la vida les dio un giro tremendo, la empresa del marido cerró y se quedó de la noche a la mañana sin trabajo. Ella también trabajaba; pero con su sueldo no podían ir muy lejos y esto le era muy difícil de asumir porque los lujos de los que hasta ahora disfrutaban, no podían continuar. Ricardo y María les intentaron echar una mano como buenos amigos; pero ellos, sobre todo ella no lo consintió. En momentos de ofuscación, Mónica le comentaba a su marido que a estos las cosas les iban bien porque seguro que robaban; imposible que con sus sueldos llevaran una vida tan lujosa. Fue malmetiendo tanto a su compañero, que al final lo convenció para que aprovechando sus reuniones con Ricardo y María les fuera sacando datos que le permitiera investigar y comprobar que eran unos estafadores. Tanta era la confianza de la pareja con sus amigos, que Miguel haciéndose un poco el tonto, consiguió que le explicaran como rellenaba la declaración de renta por Internet, e incluso donde la guardaba.
Hoy era el momento, sabía que no se encontrarían en el piso, así que era el mejor día para entrar. Sigilosamente, mientras la mujer vigilaba, Miguel se introdujo en la vivienda, encendió el ordenador, y buscó la declaración, le costó un poco; pero la descubrió, allí estaba. Comenzó a revisarla y a cambiar unos valores, en los que su amigo seguramente no se fijaría, porque ya la tenía acabada a punto de enviarla. En una hora finalizó su trabajo, satisfecho salió del hogar que era como el suyo, traicionando a sus amigos sin el menor remordimiento de conciencia. En su casa le esperaba su esposa, que lo felicitó por su trabajo, convenciéndole de que había hecho lo justo, esa gente no se merecía vivir mejor que ellos.
Durante un tiempo las cosas transcurrieron normalmente, hasta que un día unos policías aparecieron en la casa de Ricardo y María y pidieron al dueño de la casa que les acompañara. La mujer no entendía nada; pero pensó que sería una equivocación; sin embargo pronto comprobó que no era así. Le acusaron de estafar a hacienda diez mil euros, y si no pagaba, pasaría dos años en la cárcel. Increíble, le enseñaron la declaración, y en ella se encontraban errores de principiante, ¿cómo podía ser que no se diera cuenta? La revisó varias veces, no reconocía esa declaración; pero estaba su nombre y apellido. Como gracias a Dios disponía de esa cantidad, pagó y se libró de la prisión.
Desde entonces comenzó a dar vueltas al asunto. Sus amigos se mostraban consternados ante lo que pasó, no lo entendían, y comenzaron a visitarlos con asiduidad intentándolos ayudar en lo que podían; pero Ricardo comenzó a sospechar, porque estaba seguro que miró varias veces la declaración, exceptuando la última vez que la envió sin mirarla. Cuando los policías se la enseñaron, allí se encontraban unos números, que no los reconocía como suyos; pero era su declaración. Por su parte Miguel fue un poco incauto, trabajó sin guantes y alguna huella debió de quedar sobre el ordenador. Esto lo pensó seriamente Ricardo, que habló con la policía de sus sospechas, no se lo tomaron en serio; pero insistió días y días diciéndoles que no perdían nada con comprobar las huellas, porque aunque hubiera limpiado la pantalla, en el teclado podría ser que se encontrara la respuesta, ésto juntamente con la revisión que realizó en el archivo,- comprobando finalmente que la declaración fue corregida, al encontrar en la papelera del ordenador las huellas del delito-, les hizo cambiar de opinión. Al poco se presentó el inspector con su aparato para recoger huellas, miró en todas partes de la habitación; pero se centró más en el teclado, y efectivamente, allí se encontraron otras huellas que no eran de la familia, pertenecían a Miguel. No se lo podía creer, ¿por qué? Se preguntó; pero todo coincidía, tenía la llave y sabía donde guardaba la declaración.
La policía se presentó en casa de Miguel y Mónica, a él lo detuvieron y lo acusaron de allanamiento de morada y falsificar documento, y a ella de cómplice. Ricardo le pidió la llave y explicaciones; pero Mónica sólo dijo:
-Vosotros no sois mejores que nosotros.
Él se quedó desconcertado y sólo pensó:- Jamás volveré a dejar la llave a nadie, jamás.












