“PERO QUE CONTENTO ESTOY…”
Nuestra amiga San nos propone un cuento literario; pero con una condición, que contenga una serie de palabras determinadas. Ha sido divertiddo
Chispeante
Tintinar
Burbujas
Lábil
Vos
Oleaje
Tirillas
Zalamero
Ajonjolí
Malote
Torrente
Beso.
Verónica estaba perdidamente
enamorada de Alfredo, y aunque le decían que ese tipo era un poco malote y un tirillas,
a ella le chiflaba y cada vez que estaba cerca de él las piernas le temblaban, y más cuando se
mostraba zalamero y le decía: ¿dónde
vas guapa? Entonces su mente se alejaba a un mundo lejano lleno de lindos paisajes.
Verónica vivía un poco en el mundo feliz y eso no era nada bueno.
Un día paseaba cerca de un río, encontrándose como siempre en las nubes. Tanta era su distracción, que no se dio cuenta de que
un tipo la seguía, y no con muy buenas intenciones. Al aproximarse, sin mediar
palabra se le tiró encima, ella intentó forcejear; pero le era imposible
librarse de semejante bruto. Al final lo consiguió; pero al no ver salida, se
tiró sin pensar al torrente. El
fuerte oleaje la fue arrastrando sin
que nadie le ayudara, se sentía lábil ante tanta fuerza. De pronto apareció
Alfredo que oyendo los gritos de socorro, se lanzó al agua, cogió una rama y
con ella pudo salvar a Verónica que ya estaba hundiéndose y sólo se veían unas
cuantas burbujas en su lugar. La
sacó como pudo y le practicó la respiración boca a boca. Ella, abrió los ojos y
un tintinar chispeante de campanas inundó su oído Sólo le salió
una palabra; ¿Vos? Entonces un cálido
beso selló sus labios, disfrutando
de ese instante como nunca lo había hecho. Desde ese momento no se volvieron a
separar. Verónica demostró a sus amigos que las apariencias engañan y que
Alfredo era un buen chico. Como le gustaba mucho la cocina le preparaba
exquisitos platos con especies de todo tipo como el ajonjolí, las finas hierbas, el romero, el tomillo, que daban un
toque especial a cada una de sus recetas, y así pasó el tiempo y fueron muy
felices.
MÁS CUENTOS CONTENTOS EN CASA DE SAN





