Rojos, ocres y
amarillos,
el otoño renace cada
año.
Las hojas alfombran
los bosques,
desnudos los árboles,
acompañados por sus esqueletos
que escalan el cielo,
buscando aquellas
hojas perdidas,
que poco a poco
van cayendo en cámara
lenta,
formando ese gran
cuadro
que cubre nuestra
madre tierra.
Otoño, ese gran
desconocido,
verano e invierno son
sus primos hermanos,
los grandes
protagonistas,
otoño y primavera,
los personajes
secundarios,
luchando por
ser protagonistas.
La madre tierra no
les concede
la mayoría de edad,
solo les sopla al
oído:
Paciencia, todo llegará.MÁS DÍAS DE OTOÑO EN CASA DE MOLÍ






