Cuando era adolescente, me acuerdo, que en cada clase de mi instituto había un chico o chica con polio. La verdad es que no sabíamos apenas nada de esta enfermedad. Casi todo lo que sé, me he enterado muy a posteriori, gracias a un programa que salió hace poco en la TV3, donde explicaban las barbaridades que se hicieron con las pobres criaturas que la padecían. Sobre todo supe, que Franco, teniendo la oportunidad de comprar la vacuna, porque ya estaba en Europa, consideró que no era el momento de regalar nada, con la consiguiente epidemia que se produjo en los años sesenta. También en el libro de José, descubrí muchas cosas del sanatorio de la Malvarrosa donde estuvo ingresado, con las luces y sombras del mismo.
En mi clase tenía una compañera muy agradable que la
padecía, no fue amiga mía; pero si, buena compañera, y a mi parecer lo llevaba
bien. No era muy alta, lucía un cabello largo castaño claro. Recuerdo que iba a
todas las excursiones y aunque le costaba, ella siempre se le veía con ánimo. Durante
años no supe nada de ella; después me enteré que falleció a causa de un cáncer.
De mayor me la imaginaba como la señora de la foto, haciendo sus actividades
caseras como todas nosotras, seguro que le costaba un poco más; pero lo
llevaría con entereza. Nunca hablamos del tema, ni con ella ni con los otros
dos compañeros, supongo que nos parecía de mal gusto, ahora, la verdad es que
yo los veía como a los demás. Sólo al principio te sorprendía; pero después ya
no percibías que físicamente eran diferentes, simplemente eran otros chicos más.
Supongo que esos años, fueron duros para los que
padecieron la enfermedad y sus familias, y nunca nos podremos poner en el lugar
de ellos, porque hay cosas que sino las sufres en tu propia piel, nunca las
sientes igual; pero seguro que a partir de todo lo que conocemos ahora, los
podemos comprender un poco más.
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